Descenso en el precio de la carne ovina y estabilización del mercado lanar
El valor de la carne ovina ha registrado una disminución sostenida durante las últimas siete semanas, mientras que el mercado de la lana experimenta una fase de equilibrio. El precio de exportación de la carne de cordero ha retrocedido en US$ 1.600 desde el mes de marzo, y el índice australiano de la lana ha descendido seis centavos, según información actualizada al 1 de mayo de 2026.
En los últimos 30 días móviles, el promedio del precio de exportación de la carne ovina se situó en US$ 5.591 por tonelada. Esta cifra contrasta notablemente con el pico de más de US$ 7.200 alcanzado a principios de marzo, reflejando una caída significativa que genera inquietud en los participantes de la industria agropecuaria del rubro lanar. Para la última semana registrada, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) informó un precio provisional de US$ 6.017.
En cuanto a los destinos de exportación durante abril, China ha mostrado una notable recuperación, importando 274 toneladas. Esta cantidad no solo duplica los envíos de todo marzo, sino que también supera en más de seis veces el volumen registrado en abril del año pasado. Brasil recibió 103 toneladas. Destinos habituales como Israel, la Unión Europea y Rusia no han figurado en las exportaciones de este mes, a diferencia de períodos anteriores. Por otro lado, mercados de Medio Oriente que se vieron afectados por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, incluyendo Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, han reanudado sus compras.
En lo que va del año, Uruguay ha exportado 3.452 toneladas de carne ovina, lo que representa una disminución interanual del 27%. Sin embargo, el valor promedio de exportación ascendió a US$ 6.649, un incremento del 30% en comparación con los US$ 5.134 promedio del año anterior.
**Precios firmes para lanares de faena**
En el segmento de lanares destinados a faena, la oferta sigue siendo muy limitada. Los precios se mantienen en niveles históricamente altos y estables respecto a la semana precedente, lo que ha desacelerado el ritmo de ascenso que venían mostrando. La comercialización es fluida, con los corderos cotizando alrededor de US$ 6 por kilo y las ovejas entre US$ 4,80 y US$ 4,90, sin restricciones de ingreso ni penalizaciones por carcasas que excedan los 24 kilos.
**Bajos niveles de faena**
La actividad de faena ovina sufrió una drástica reducción a menos de la mitad en comparación con la semana anterior, registrando solo 4.092 cabezas entre el 19 y el 25 de abril. Esto llevó el acumulado mensual a 17.130 lanares, un 32% menos que en el mismo período de 2025. La composición de la faena mostró un aumento en la proporción de ovejas, del 35% al 40%, mientras que los corderos disminuyeron del 49% al 45%, y los borregos del 12% al 6% del total. El volumen de faena anual acumulado ha descendido un 23%, sumando 164.315 cabezas. Las ovejas experimentaron una reducción mayor que los corderos, aunque la caída más pronunciada se observó en los borregos, con un 34% menos en el año y un 74% menos solo en abril.
**Mercado de lana estable en máximos desde 2019**
El mercado lanero ha experimentado oscilaciones esta semana en Australia, influenciado por el tipo de cambio. La devaluación de la moneda local generó resultados mixtos: el precio subió dos centavos hasta AU$ 18,97 por kilo base limpia, pero el indicador IME en dólares se ajustó a la baja en seis centavos, alcanzando los US$ 13,52. En términos generales, los precios se han mantenido estables, en el rango más alto desde 2019, con una corrección del 0,44% en dólares respecto a la semana anterior. Más allá del promedio, que fue presionado por la cautela ante nuevas subidas en lanas más finas, los valores ascendieron hasta un 4% en el sector de lanas Cruza y Corriedale de 28 micras, superando los US$ 5 por kilo base limpia en las subastas australianas.
La actual zafra ha sido excepcionalmente rápida, impulsada por buenos precios que aceleraron las ventas, resultando en un remanente mínimo de cara a una próxima esquila que se anticipa con un volumen de producción similar al anterior. En China, la industria continúa validando los precios actuales para asegurar el abastecimiento de lana a corto plazo, con pocas transacciones a futuro. Las ofertas de precios futuros presentan importantes descuentos que los vendedores no están aceptando, según Djalma Puppo, exportador, en Radio Rural. Los procesadores chinos operan con márgenes ajustados y evitan compras a futuro con los valores actuales, a pesar de que las proyecciones de oferta no sugieren un aumento significativo que pueda provocar una caída de precios. La situación en Uruguay es compartida con los principales países productores del mundo: una oferta limitada y sin expectativas de crecimiento.
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