La Federación Rural lanza fuertes críticas al Estado y detalla sus demandas sobre el gasoil, el dólar y la tasa municipal
La Federación Rural (FR) manifestó una enérgica crítica hacia el Estado, señalando que «los productores no pueden continuar subsidiando la pérdida de competitividad nacional», y cuestionando la forma de actuar del gobierno.
Las autoridades de la Federación Rural (FR), tras su reunión habitual de este lunes, emitieron un comunicado en el que reiteraron su postura de que «el productor no debe seguir absorbiendo los costos de la falta de competitividad del país». En el mismo, se denunció explícitamente que «el gasto estatal excede sus ingresos».
Bajo el título «Es tiempo de señales para el crecimiento», un documento elaborado por la FR, presidida por Rafael Normey, subraya que la reciente baja en el precio global del petróleo evidencia una problemática de larga data: «los costos operativos que afrontan los productores uruguayos se mantienen considerablemente superiores a los de sus homólogos en otros países». El texto destaca que, pese al descenso del crudo a nivel mundial, «el gasoil en Uruguay conserva precios que perjudican severamente la producción local».
El comunicado enfatiza que «el combustible representa un insumo crítico para la actividad agropecuaria, el transporte y la totalidad de la cadena productiva. Cada incremento en su costo repercute negativamente en la competitividad, desalienta la inversión y frena el progreso en el interior del país».
La FR detalla que el precio del Gasoil 50S experimentó un alza del 26,3% en solo tres meses, pasando de $48,90 por litro en febrero a $61,76 a partir del 1° de junio. Esta cifra contrasta con los $50,63 por litro que, según la entidad, debería costar, similar a los valores de abril de 2026. El sector productivo aguarda una traslación «clara y transparente» de la disminución del precio internacional al costo final.
La organización ruralista identifica como origen de estos desequilibrios un problema estructural: el constante déficit fiscal, que empuja al país a cubrir sus gastos a través del endeudamiento. Se sostiene que «resulta inaceptable que la carga de estos desajustes recaiga de manera recurrente sobre los sectores productivos». El comunicado enfatiza que «Uruguay requiere un Estado ágil, moderado y orientado a fomentar la producción, en lugar de incrementar las cargas para quienes impulsan la economía. Sin actividad productiva, no hay exportaciones, y sin estas, no hay empleo digno ni desarrollo duradero».
Según la FR, la coyuntura actual genera un «atraso cambiario» que merma progresivamente la rentabilidad del sector agropecuario. Argumentan que, a la par de un incremento constante en los costos internos, el valor del dólar se mantiene «casi inmóvil», acentuando la desventaja competitiva para los exportadores. La FR advierte que esta situación trasciende lo teórico, siendo «un inconveniente tangible que impacta a innumerables productores, pone en riesgo inversiones, complica la sucesión generacional y restringe el desarrollo de las economías departamentales».
La gremial también volvió a centrar su atención en la carga impositiva departamental sobre la compraventa de ganado, declarando que es «imperativo poner fin a una injusticia histórica: el 1% municipal». A punto de vencer el plazo para una decisión sobre esta tasa, la FR «reafirma su postura de siempre: el tributo carece en la actualidad de fundamento técnico, económico o legal». Señalan que, después de más de seis décadas de aplicación, «su supresión no representa un beneficio indebido para el productor rural, sino la reparación de un agravio que el sector ha soportado por generaciones». La Federación Rural confía en que las autoridades «demostrarán estar a la altura, brindando un claro apoyo a quienes trabajan y sostienen la vitalidad del interior. ¡El sector agropecuario demanda gestos claros!», se concluyó sobre el asunto.
Para finalizar, el comunicado concluye que «Uruguay requiere una reducción de costos, menor burocracia y una disminución de la carga fiscal. Necesita potenciar la competitividad, atraer más inversión y fortalecer la confianza en los productores. La Federación Rural continuará defendiendo con determinación los intereses de sus miembros, exigiendo las condiciones indispensables para que el sector agropecuario siga siendo un pilar fundamental del progreso nacional. Pues, el bienestar del productor se traduce en el bienestar de todo el Uruguay».
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