La visión de los ovinocultores uruguayos sobre el consumo limitado de su carne
La carne ovina, a pesar de su relevancia culinaria y alto consumo en diversas naciones donde es apreciada en la gastronomía de alto nivel, tiene una presencia marginal en la mesa de los uruguayos. Esta realidad es un desafío que los productores del sector buscan revertir activamente.
Según cifras del Instituto Nacional de la Carne (INAC) correspondientes al último año completo (2025), el consumo promedio de carne por habitante en Uruguay fue de 100,5 kilogramos. De este total, la carne bovina representó la mayor parte (49,4 kg), seguida por la aviar (25,7 kg) y la porcina (23,1 kg). La carne ovina se situó muy por debajo, con un consumo per cápita de solo 2,3 kilogramos.
**Carne ovina: del campo a la ciudad**
Ignacio Tedesco, presidente de la Sociedad de Criadores de Corriedale del Uruguay (SCCU), señaló a El Observador que, si bien el consumo de carne ovina es significativo en el ámbito rural donde se conoce su versatilidad, esta tendencia no se refleja en la mayoría de los centros urbanos. Aunque no pudo confirmar si las estadísticas del INAC incluyen el consumo en el campo, estimó que una posible corrección no alteraría sustancialmente la baja cifra general. «En las zonas rurales, la carne ovina se consume mucho, se sabe cómo prepararla y aprovecharla, pero esto no ocurre con la mayoría de los habitantes de la ciudad, y nos gustaría que se impulsaran acciones para cambiar esta situación», afirmó.
Añadió que en las carnicerías urbanas la oferta se limita a menudo a corderos enteros o medios, o cortes como la paleta, careciendo de la diversidad que sí se encuentra en la carne vacuna. Asimismo, predominan los productos congelados, lo que subraya la urgencia de ampliar la disponibilidad de cortes frescos y variados. El aprovechamiento de la carne ovina, al igual que otras, ofrece una amplia gama de posibilidades culinarias.
Durante la reciente Gira Corriedale, un evento anual donde productores y técnicos visitan sistemas productivos, Tedesco resaltó la valiosa contribución del INAC. Un carnicero especializado, Freddy Romero, realizó demostraciones de diversos usos de los cortes ovinos. «Incluso nosotros, que producimos y consumimos, y conocemos sus ventajas, nos sorprendimos con las múltiples aplicaciones que permite la carne ovina», comentó Tedesco.
**Beneficios para productores, carniceros y consumidores**
Considera que promover la difusión de las cualidades y el vasto potencial culinario de esta carne sería beneficioso no solo para los productores, sino también para los carniceros y, crucialmente, para el consumidor final. «Aquí tendemos a asociar el cordero con la parrilla o el horno, y casi siempre para ocasiones especiales como fin de año, cumpleaños o reuniones. ¿Por qué no contemplar la carne ovina para preparar un tuco o milanesas?», propuso.
Los productores, según Tedesco, aspiran a crear las condiciones óptimas para que los consumidores accedan cómodamente a una variedad de cortes ovinos. En este sentido, se realizaron gestiones para introducir la carne ovina en instituciones como cárceles, hospitales, cuarteles y centros educativos, lugares con potencial para una demanda sostenida y significativa. Estos acuerdos podrían beneficiar a toda la cadena y enriquecer la dieta de estos consumidores con una carne nutritiva, sabrosa y versátil, a costos potencialmente diferenciales.
**Reducción del stock ovino en Uruguay**
Posteriormente, Tedesco se refirió a la drástica disminución del stock ovino en Uruguay. Desde finales del siglo XX, la majada nacional se redujo en millones de cabezas, ubicándose actualmente por debajo de los cinco millones. Entre las causas, algunas aún vigentes, se mencionan el abigeato, los ataques de perros y otros depredadores, y el avance de otras actividades productivas que desplazaron a la ovinocultura. Un factor crucial fue la falta de rentabilidad durante años, debido a los altos costos de producción en Uruguay y la depreciación de los precios de la carne y la lana.
Sin embargo, en los últimos tiempos, tanto el valor de la carne como el de la lana han experimentado un repunte esperado, con precios actualmente estables. Esto ha revitalizado el ánimo en el sector, impulsando a los ovinocultores a redoblar esfuerzos y reafirmar su compromiso con una actividad que genera empleo y arraigo en el medio rural. Tedesco afirmó que «si la demanda interna de carne ovina aumenta, los productores están listos para responder con rapidez».
Destacó que el rubro ovino se caracteriza por un corto periodo de gestación (cinco meses) y una alta capacidad de partos múltiples (mellizos y trillizos son habituales), resultado de años de inversión en genética de vanguardia. Un signo de este optimismo renovado fue la fuerte demanda insatisfecha por carneros y vientres en los recientes remates genéticos de la zafra pasada, evidenciando la estrategia de los productores de retener y hacer crecer su stock. Tedesco rememoró que, en el pasado, un gran obstáculo era la falta de demanda industrial para los corderos listos para faenar, lo que representaba un desincentivo por los costos implicados. Ahora, la situación se invirtió: existe escasez de oferta para faena, ya que los productores están priorizando la recuperación de la majada.
**Éxito de la Gira Corriedale 2026**
La reciente Gira Corriedale, calificada como un «éxito» por Tedesco, se desarrolló en el norte del país, específicamente en Bella Unión (Artigas) y Salto. Estas regiones son significativas, ya que la raza Corriedale había cedido terreno frente a variedades de lana más fina como el Merino. El recorrido incluyó el establecimiento «El Lucero» de Horacio Arrospide en Artigas, y en Salto, la cabaña «La Milagrosa» de Alejandro Stirling, seguida por «La Navidad» de la familia Sanguinetti Vivo.
Durante las visitas, se constató el labor de productores que valoraron la docilidad de las ovejas Corriedale y su destacada habilidad materna. Estos ovinocultores han logrado mejoras considerables, como el afinamiento de la lana y el incremento de la prolificidad, gracias a herramientas y aportes de la Sociedad de Criadores. Ello les permitió reducir el diámetro de la fibra y consolidar su competitividad en la región del basalto. Tedesco subrayó que se visitaron predios donde se manejan «más de mil ovejas», transmitiendo un mensaje de rentabilidad posible a pesar de los desafíos, basado en el esfuerzo, el conocimiento y la inversión, y donde la selección de carneros se beneficia del uso de datos EPD (diferencia esperada en la progenie).
Finalmente, la gira evidenció la relevancia continua del trabajo familiar en la ovinocultura, «la familia detrás de la oveja es una fortaleza». La cabaña de Stirling, en particular, ilustró la rica trayectoria del Corriedale junto con la aplicación de tecnología moderna. Tedesco concluyó con entusiasmo: «Sin dudas, tenemos una raza muy importante, con mucho futuro, y aunque reconocemos las dificultades, estamos muy motivados».
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