Precios Alimentarios Mundiales Disminuyen Ligeramente Pese a la Inminente Amenaza de El Niño
Los costos globales de los alimentos experimentaron una modesta baja del 0,3% en junio respecto al mes anterior. Esta contracción estuvo impulsada principalmente por un descenso en los valores de cereales, productos lácteos y azúcar. Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió una advertencia sobre los «riesgos crecientes» asociados al fenómeno climático de El Niño.
El índice de precios internacionales de los alimentos de la FAO, que monitorea la evolución de una selección de productos esenciales, registró esta disminución mensual. A pesar de ello, el índice se sitúa un 2,2% por encima de su valor hace un año, reflejando perturbaciones relacionadas con conflictos en Oriente Medio y un incremento en los precios de la energía.
**Ajustes en el Mercado de Materias Primas**
En junio, el índice de precios de los cereales retrocedió un 3,5%, influenciado por la reducción en las cotizaciones globales del trigo, en plena temporada de cosecha, y del maíz, gracias a una abundante producción en Sudamérica. El azúcar también experimentó una caída del 5,7% en el mismo mes, en gran parte debido al descenso del etanol en Brasil. No obstante, esta disminución se vio limitada por las preocupaciones sobre el posible impacto de El Niño en las cosechas de India y Tailandia.
Por otro lado, los aceites vegetales mostraron un incremento del 3,8%, destacándose los de palma y colza, cuya demanda fue impulsada por la industria de biocombustibles. La carne alcanzó un valor récord, con un aumento del 0,5%, gracias al dinamismo del sector avícola. Bubaker Ben Belhasen, director de la División de Mercados y Comercio de la FAO, explicó que «los mercados de materias primas reaccionan de manera diferente» a los diversos factores económicos y climáticos.
**Alerta Climática y Perspectivas Futuras**
La FAO ha reiterado su preocupación por los riesgos que El Niño podría generar en la producción de alimentos, a pesar de las proyecciones de cosechas significativas para el año en curso.
**El Fenómeno El Niño**
El Niño y La Niña representan fases opuestas de un ciclo climático natural conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Este patrón altera las temperaturas en las regiones central y oriental del Pacífico ecuatorial y, consecuentemente, modifica la atmósfera sobre estas aguas. El ENOS puede manifestarse en una fase cálida (El Niño), una fase fría (La Niña) o un estado neutro. Un episodio de El Niño puede durar hasta 18 meses, mientras que La Niña puede extenderse hasta por tres años.
Históricamente, El Niño se asocia con un aumento de precipitaciones e inundaciones en algunas áreas de América del Sur, África oriental y el sur de Estados Unidos. Asimismo, se vincula con sequías en el este y norte de Australia, Indonesia, el sur de África y partes del sur de Asia debido a la disminución de la actividad monzónica, y con una menor actividad de huracanes en el Atlántico.
**Pronósticos para 2026**
Para 2026, la FAO prevé cosechas importantes, aunque la incertidumbre ligada a El Niño persiste. La entidad estima que la producción de cereales para ese año alcanzará los 2.983 millones de toneladas, lo que la convertiría en la segunda más alta jamás registrada, aunque un 1,9% por debajo del récord de 2025. Se anticipa un retroceso en la producción de trigo, llegando a poco más de 800 millones de toneladas, ya que El Niño afectaría de manera particular la cosecha australiana. La producción de arroz, por su parte, se proyecta un 1,8% por debajo del máximo histórico del año anterior.
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