La soja resiste a los descensos generalizados en una semana de alta fluctuación en el mercado de granos
El conflicto en Medio Oriente y la cotización del crudo continúan siendo los principales catalizadores en el mercado global de granos. En este escenario, la soja fue el único cultivo que resistió los descensos generalizados, registrando un leve incremento semanal, inferior a un dólar, en la plaza de Chicago. Esta oleaginosa experimentó una montaña rusa de precios a lo largo de la semana, estrechamente ligada a las dinámicas del petróleo. La cotización de referencia para julio de 2026 finalizó el viernes en 443,8 dólares por tonelada.
En el ámbito local uruguayo, la soja alcanzó su punto más alto de la zafra, con valores cercanos a los 415 dólares por tonelada, pese a un avance de cosecha demorado por las precipitaciones y rendimientos variables. La intensa actividad agrícola se reanudó en mayo, acelerando la recolección de soja, finalizando la de arroz y progresando con la siembra de colza y la preparación para trigo y cebada. Las ofertas de los operadores al cierre de la semana se ubicaron entre 402 y 405 dólares por tonelada, superando las estimaciones iniciales previas a la siembra.
La tensión geopolítica en Medio Oriente persiste como fuente de incertidumbre, ejerciendo la mayor influencia sobre la trayectoria de los precios, por encima incluso de los aspectos puramente productivos. Estos últimos ganarán relevancia una vez que se concrete un acuerdo que posibilite la reapertura del Estrecho de Ormuz. Existe la posibilidad de que la soja haya tocado su tope de precios, con proyecciones de una eventual corrección a la baja a medida que la abundante oferta global, impulsada por una cosecha récord en Brasil, ejerza su peso.
**Ajuste en el precio de fertilizantes**
En otro frente, esta semana fue testigo de significativas caídas en el costo de la urea, que pasó de 900 a 800 dólares por tonelada en ciertos puertos. Esta disminución coincide con una advertencia formal de la ONU, a través de la FAO, acerca de cómo la interrupción del abastecimiento de fertilizantes impactará negativamente en los rendimientos agrícolas globales y, consecuentemente, en la disponibilidad de alimentos.
Según Dewing Grain, una firma británica especializada en granos, aunque este tipo de comunicados institucionales de la ONU a menudo llegan tras la asimilación del mercado, su «importancia diplomática no debe subestimarse», ya que «intensifica la presión política para hallar soluciones.» Aún está por verse si esto precipitará la implementación de un «corredor de fertilizantes» o si simplemente resultará en una acción decisiva.
**El trigo capta repuntes en la región**
Las expectativas de una considerable reducción en la superficie de siembra de trigo en potencias productoras como Estados Unidos y Australia para la próxima campaña están fortaleciendo los precios del cereal, cuyo cultivo depende en gran medida de fertilizantes nitrogenados. Cecilia Conde, Jefa de estimaciones agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, comentó en Radio Rural que «el precio del trigo está en transformación; en la última quincena, observamos un repunte en los valores internacionales que está llegando con un leve desfase a nuestra región, generando un panorama más optimista para los productores frente a un contexto de costos de producción más exigentes.»
A pesar de esta tendencia regional, Chicago experimentó una semana de corrección para el trigo, que descendió de un máximo de dos años de 250 a 240 dólares por tonelada para la posición de diciembre de 2026. Para la cebada maltera en Uruguay, las referencias del viernes se ubicaron en 236 dólares, tras un pico de 245 dólares registrado el martes. En el mercado local uruguayo, las ofertas por trigo disponible muestran una mejora palpable, pasando de 205 a 215 dólares por tonelada.
**Colza con altibajos, en máximos desde 2022**
La colza también experimentó un período de ascensos notables en las últimas dos semanas, alcanzando cotizaciones máximas de varios años en el mercado Matif de París, superando los 600 dólares en Europa. En Uruguay, llegó a rozar los 542 dólares por tonelada a principios de semana, marcando su valor más alto desde 2022. No obstante, la posterior moderación en el precio del crudo Brent, que se ubicó en torno a los 100 dólares por barril, impactó a esta oleaginosa. Consecuentemente, las cotizaciones locales del viernes cerraron en aproximadamente 531 dólares por tonelada para la colza, mientras que la carinata, tras confirmar su estrategia comercial la semana previa, se cotizó a 578 dólares, anticipando repetir las 35 mil hectáreas sembradas en la zafra anterior.
**Arroz: agilización de las exportaciones**
Respecto al arroz, a pesar de un contexto de precios deprimidos, los más bajos en un lustro, las exportaciones de la zafra 2025-26 avanzan con mayor celeridad que en la campaña previa, beneficiadas por una recolección más ágil. La reticencia de los arroceros brasileños a comercializar a los valores actuales, cercanos a 12,70 dólares, ha impulsado la fluidez de las transacciones de arroz para la industria de Brasil, con envíos en camiones desde Uruguay.
Durante marzo y abril, se despacharon 161.666 toneladas, generando 66,4 millones de dólares y un valor promedio de 410 dólares por tonelada. Esta cifra contrasta con el mismo período del año anterior, cuando se exportaron 97.901 toneladas por 58 millones de dólares, a un promedio de 593 dólares por tonelada. Según la Asociación de Cultivadores, el 97% del área arrocera en Uruguay ya había sido cosechada hasta el miércoles 6 de mayo.
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